viernes, 3 de julio de 2015

"CAP. 15" (accidente)

Vuelvo a la sala del doctor con mi pócima mágica en las manos y me dice que me siente y espere cinco minutos, se va a la otra habitación y escucho decirle a otro paciente: ¿está usted preparado? Sí. Empieza a inyectarle y que gritos pegaba, yo no sabía si esperarme ó salir corriendo. Vuelve a mi sala y me gasta un par de bromas (claro con la cara de susto que tendría) mientras carga la jeringuilla. Yo estaba que ni respiraba pero me propuse no dar ni un solo grito. Me metió esa gran aguja en el hombro y cuando empezó a entrar el liquido creí que me desmayaba ¡qué dolor más grande!, era insoportable, no grité pero las lágrimas no paraban de caer y parecía que no acabaría nunca. Al fin terminó y me esperé acostada en una camilla. Ahora quedaba ver como iba a evolucionar la pócima mágica y mientras tanto tenía que seguir con la rehabilitación.

martes, 30 de junio de 2015

"CAP. 14" (accidente)

Me dijo que me tenía que infiltrar en el brazo para mejorar la evolución. Cuando ves que sigues mal y alguien te da una pequeña luz de esperanza, no piensas en nada más, así que le dije: Sí. Me manda a la sala de al lado y me dice que compre el ácido hialurónico para infiltrarlo. Había un señor todo trajeado y me preguntó: ¿qué desea?, le digo: vengo de parte del doctor que necesito el ácido, él dice: ¿desea factura?, me quedo pensando y en ese momento estoy aturdida porque no sé cuánto va a costar, y calculo que si me iba hacer factura no sería muy barato. Le digo: ¿cuánto cuesta? 300€. ¡Ave María purísima! que casi me caigo muerta al suelo, menos mal que llevaba el talonario de cheques y le hice uno. Supuse que con lo que valía me curaría el brazo y el cuerpo entero.

viernes, 26 de junio de 2015

"CAP. 13" (accidente)

El 13/7/06 ya estaba dando la lata la mutua para que fuera a verlos, ó sea, que se habían tirado un año sin hacerme caso y ahora venían las prisas. Fuí a Murcia y cuando me vió el doctor quería que hiciera rehabilitación y le conté que ya estaba haciendola, pero el muy cabr.. se empeñó que la hiciera con los dos. Imaginaos la sobrecarga de esfuerzo. Cuando hacía con el de Aguilas iba bien pero con los de la mutua no. El 2/10/06 voy a pasar revisión de la operación y me dice que no había evolucionado nada, le comento que los de la mutua me obligaban también hacer rehabilitación y se quedó muerto. ¡Eso es una locura! El brazo no puede hacer tantos esfuerzos seguidos. Yo ya no sabía que hacer porque estaba entre la espada y la pared. No podía dejar al de Aguilas porque me lo mandó el de la operación y porque era el mejor pero a la mutua tampoco porque me estaba pagando la baja.

miércoles, 24 de junio de 2015

"CAP. 12" (accidente)

Al día siguiente me dieron el alta y por fin yo confirmaba mis sospechas. El informe decía: sindrome subacromial, rotura del manguito de los rotadores. ¡Qué disparate! . El médico me dijo que era increíble haber aguantado un año con el brazo de esa manera. Al haber hecho tantos esfuerzos, la rotura era peor y aunque todo estaba ya cosido, no volvería a ser como antes. Ahora nada de esfuerzos y nada de peso. Me mandó a un fisio (que es el mejor que he conocido) que vive en Aguilas, y allí tendría que hacer la rehabilitación. Todos estos gastos eran aparte de lo que os dije en el capítulo de antes, no eran solo los honorarios del fisio, sino el tren y el autobús.

lunes, 22 de junio de 2015

"CAP. 11" (accidente)

Llegó el día de la operación y estaba muy nerviosa, le dije que la anestesia fuera general, me comentó que era más peligrosa pero me daba igual. Entré en esa habitación tan blanca y tan fría que cuando me tumbé en la camilla dos lágrimas se me escaparon. Que sola estaba y que tristeza tenía, sólo pedía que me arreglaran mi brazo y me quitaran ese dolor continuo. En ese momento noté un pinchazo y el enfermero hablandome, fueron segundos y me dió un sueño muy dulce. Cuando comencé a despertar tenía mucho frío, era insoportable, no paraba de tiritar y no entendía que estaba pasando ni sabía donde estaba, era una sensación muy extraña, quería abrir los ojos y no podía. Al largo rato ya se pasó todo eso y me subieron a la habitación. Tenía que estar allí 24 horas, no podía ni moverme, me dolía mucho, pero lo peor fué cuando tuve que expulsar la anestesia. Vaya noche le dí a la pobre de mi madre, no la dejé dormir ni un minuto, no paraba de orinar, parecía que me había bebido un pantano. Fué una noche durísima.

viernes, 19 de junio de 2015

"CAP. 10" (accidente)

Después de hacer 30 sesiones de rehabilitación y notar que cada día iba peor, sin pensarlo me fui a Murcia a un médico privado. Cuando le explico los síntomas y lo que me pasaba, me dijo que era imposible que hubiera aguantado con tanto dolor y el brazo así de mal un año entero. Me daba sólo una solución y me advirtió que era muy urgente, él lo tenía todo completo ya, pero me dijo que era muy importante operar rápido porque la cosa no era tan sencilla como decían. Me hizo un hueco pocos días después (14/6/06) y me dijo que le preparara 6.000€, ¡toma ya!, me quedé petrificada. En ese momento no había otra solución y yo no podía seguir así. Le dije que me apuntara y que al día siguiente pediría un préstamo.

martes, 16 de junio de 2015

"CAP. 9" (accidente)

El 8/2/06 vuelvo al especialista a ver los resultados de la resonancia, me dice que es una simple tendinitis, que me iba a mandar rehabilitación y me curaría pronto. El 27/3/06 me citan en el juzgado para prestar declaración sobre el accidente y para que me reconozca el médico forense. Me pregunta: ¿cuántos días estuviste de baja? le digo: 27, y se puso a sonreír y me contestó: entonces eso no ha sido grave. Me valoró las secuelas. En el brazo: 2 puntos y en el tobillo: 1 punto (resumiendo: no me dio nada).